Finanzas post-pandemia: Lecciones aprendidas en familia

Finanzas post-pandemia: Lecciones aprendidas en familia

La pandemia de COVID-19 transformó la vida de millones de familias en todo el mundo. Lo que comenzó como una emergencia sanitaria se convirtió en una crisis económica que puso a prueba la estabilidad financiera de los hogares.

En España, Chile, Ecuador y República Dominicana, los ingresos cayeron, los gastos se dispararon y el endeudamiento se convirtió en una sombra constante. Sin embargo, de esa adversidad han brotado lecciones valiosas que pueden convertirse en palancas de recuperación y crecimiento.

Crisis y respuesta inmediata

El primer impacto de la pandemia se sintió en la reducción abrupta de salarios y empleo. En Ecuador, el confinamiento provocó que más del 60% de las familias experimentaran interrupciones en su actividad productiva y aumentos en los gastos de salud. En Chile, las políticas como retiros de fondos de pensiones en Chile inyectaron liquidez por un equivalente a casi el 29% del PIB, permitiendo a muchos hogares mantener un nivel mínimo de consumo.

En República Dominicana, el porcentaje de personas sin ingresos se duplicó, pasando de 1,8% en 2019 a 3,7% en 2023. Las transferencias directas y los diferimientos de deudas ofrecidos por los gobiernos aliviaron la presión inmediata, pero también redujeron los ahorros de mediano plazo.

En España, el gasto medio por hogar aumentó un 3,8% en 2023, mientras que la pobreza extrema en América Latina, aunque disminuyó en algunos países, siguió por encima de los niveles pre-pandemia. La percepción de la situación económica de los hogares empeoró para el 34% de los encuestados, marcando un punto de inflexión en la confianza familiar.

Recuperación financiera

A medida que la ola inicial de contagios cedió, surgieron oportunidades de recuperación desigual. En España, la renta bruta disponible creció un 9,1% nominal en el primer trimestre de 2024, y la riqueza bruta se incrementó gracias a la revalorización de activos financieros e inmobiliarios.

Al mismo tiempo, la ratio de endeudamiento de los hogares españoles cayó a su nivel más bajo desde 2001, situándose en el 72% de la renta bruta disponible. Esto refleja un proceso de incremento de la riqueza bruta disponible y un esfuerzo sostenido por amortizar préstamos.

En Chile, tras el estallido social de 2019 y la crisis sanitaria, el riesgo de deuda no hipotecaria alcanzó niveles altos, pero las políticas de apoyo permitieron un ligero alivio durante la pandemia. Sin embargo, el ritmo de recuperación ha sido lento y desigual entre distintos estratos socioeconómicos.

Vulnerabilidades familiares

La resiliencia de los hogares estuvo marcada por sus recursos previos y su capacidad de adaptación. En Chile, solo el 16% de las familias podía cubrir gastos superiores a una semana sin ingresos principales, mientras que el 31% disponía de ahorros para un período de uno a tres meses.

Los jóvenes y las familias con niños fueron los más afectados: su percepción de la estabilidad laboral y el impacto del alza de impuestos y la inflación influyeron en su confianza financiera. En España, el 85% de los hogares identificó la inflación como la principal dificultad, y el 70% señaló un incremento de la carga fiscal.

La baja capacidad de ahorro de emergencia expuso a muchos hogares a la volatilidad del mercado laboral, y la duplicación de hogares sin ingresos recibidos en República Dominicana evidenció la fragilidad de los sistemas de protección social.

Lecciones prácticas para el futuro

  • Diversificar las fuentes de ingreso para reducir riesgos laborales.
  • Establecer un fondo de emergencia familiar que cubra al menos tres meses de gastos.
  • Reducir deudas no hipotecarias y priorizar la amortización de préstamos de consumo.
  • Fortalecer el conocimiento financiero mediante educación y asesoría en casa.
  • Crear redes de apoyo comunitario para compartir recursos y soluciones.

Estas estrategias, combinadas con políticas públicas enfocadas en la equidad, pueden transformar la experiencia post-pandemia en una oportunidad de consolidación económica.

Conclusión

La experiencia financiera de las familias durante y después de la pandemia deja lecciones que trascienden fronteras. Aunque las medidas de apoyo temporales evitaron un colapso inmediato, revelaron brechas profundas en ahorro y protección social.

Hoy, con un entorno económico más estable pero aún desafiante, cada hogar puede tomar el control de su futuro financiero. Planificar con previsión, educarse y apoyarse en la comunidad son pilares para convertir la incertidumbre en un camino de crecimiento.

Marcos Vinicius

Sobre el Autor: Marcos Vinicius

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